Análisis

Inflación y política monetaria: recordando a Friedman y Volcker

A pesar de la postura monetaria restrictiva que ha implementado el banco central desde junio del año pasado, la inflación probablemente cerrará el presente año por encima de 6%. Para poder entender esta “aparente contradicción” entre un fuerte ajuste monetario y niveles altos de inflación cabe recordar el legado de economistas como Milton Friedman y Paul Volcker.
En artículos recientes de analistas económicos se ha comentado que hay una posible incongruencia entre las previsiones de política monetaria de algunos economistas del sector privado y sus pronósticos de inflación. Se argumenta que la discrepancia radica en anticipar un significativo ajuste monetario y pronosticar una inflación mayor a 6% para el cierre del presente año. En este contexto, cabe señalar que el área de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte —al que pertenezco— estima una inflación de 6.7% y una tasa de referencia de 8.25% para el cierre del 2022. Para analizar lo que podría parecer “una aparente contradicción” es muy útil recordar a Milton Friedman y Paul Volcker.

En 1972, Milton Friedman —Premio Nobel de Economía (1976)— quien posiblemente junto con Keynes fueron los dos economistas de mayor influencia en el siglo XX, presentó una revisión de su trabajo previo sobre el impacto de la política monetaria en la economía real y la inflación. En dicho estudio, Friedman señaló que los ajustes en la postura monetaria tienen un efecto más inmediato sobre el crecimiento económico que sobre la inflación. De hecho, Friedman precisó que la incidencia de la política monetaria sobre los niveles de precios demoraba entre 20 y 23 meses.

En los últimos 40 años varios artículos académicos han apoyado las conclusiones de Friedman. Ben Bernanke (presidente del Fed de 2006 a 2014), Frederic Mishkin, Thomas Laubach y Adam Posen (1999) encontraron que hay un desfase de dos años entre el punto máximo de incidencia de la política monetaria sobre la inflación. Por su parte, el Banco Central Europeo ha documentado para la Eurozona un rezago de aproximadamente 18 meses entre estas dos variables. Otros investigadores han encontrado evidencia de que el rezago puede reducirse a 12 meses. Con ello, la ventana de tiempo que consideran los bancos centrales entre la implementación de la política monetaria y su mayor impacto en la trayectoria de precios es de 15 a 24 meses.

Ahora bien, hay que reconocer que todas estas estimaciones descansan en la credibilidad que han construido los bancos centrales en reducir la inflación. Un excelente ejemplo para evaluar todo lo anterior es la experiencia de Estados Unidos en la década de los ochenta. Paul Volcker tomó las riendas del Banco de la Reserva Federal el 6 de agosto de 1979 con un firme compromiso de reducir la inflación, misma que había alcanzado 11.8% al momento de su llegada. En marzo del siguiente año, y luego de haber incrementado a 20% la tasa de referencia (a su llegada la tasa se situaba en 10.5%), la inflación alcanzó su pico de 14.8%. Dicha tasa fue afectada al alza por fuertes incrementos de los precios de los energéticos en el marco de la revolución en Irán, pero también por una contaminación de las expectativas inflacionarias. Más adelante, al cierre de 1982, y tras fuertes incrementos en la tasa de referencia del FED, la inflación se redujo a 3.8%.

El costo en Estados Unidos de haber reducido la inflación a tasas por debajo de 4% no fue trivial. En ese periodo, el país enfrentó una fuerte recesión que elevó la tasa de desempleo a 10.8% y el PIB se contrajo en 2.7% (contracción del pico al valle). Ahora bien, la voluntad de hierro de Volcker de sacrificar temporalmente el dinamismo económico por la estabilidad de precios no sólo restauró la credibilidad del banco central, sino que sentó las bases para un periodo de cuatro décadas de estabilidad de precios en la economía norteamericana.
En el caso de la economía mexicana, la inflación actualmente se sitúa en 7.45% (marzo). Además, el componente subyacente —que elimina los precios más volátiles de la canasta del índice nacional de precios al consumidor— alcanzó una variación anual de 6.78%. Ello implica que se enfrenta la mayor inflación en los últimos 21 años. En respuesta a ello, el 24 de junio de 2021, el Banco de México incrementó en 25 puntos base su tasa de referencia. Tras otros incrementos adicionales, la tasa pasó de 4% a 6.5%, lo que ha abonado a la credibilidad de Banco de México.No obstante, si consideramos que actualmente la inflación es de 7.3%, la tasa de referencia actual en términos reales (ajustada por inflación) es de -0.8%. Ello sugiere que, a pesar de los incrementos de tasa ya realizados por el banco central, aún falta trecho para que la inflación retome su trayectoria hacia la meta del Banco de México de 3%.

El ciclo de alzas que actualmente está instrumentando el Banco de México es congruente con encaminar la inflación hacia su meta de 3%. No obstante, es probable que ello vaya a ocurrir hasta 2024. Es importante destacar que los incrementos que ha realizado el banco central en su tasa de referencia sí han tenido efecto sobre la trayectoria de la inflación. Sin embargo, a pesar de la postura monetaria restrictiva, la inflación probablemente cerrará el presente año por encima de 6%. Tomando como base la postura monetaria actual del Banco de México y los aumentos que anticipamos para la tasa de referencia, la inflación será significativamente menor en 2023 que la que registrará la economía mexicana a lo largo del presente año.

Suscríbete a Revista IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

Putin promete aliviar crisis de alimentos… pero si EU y aliados levantan sanciones

El mandatario ruso se dijo dispuesto a facilitar las exportaciones de granos y fertilizantes.

Aún subsiste el riesgo que sigue después del no a la Reforma Eléctrica

En incertidumbre la Ley de la Industria Eléctrica

Mercados en vilo ante el conflicto entre Rusia y Ucrania

El mundo continúa enfrentando un panorama altamente complejo

Perpetuamente pobres

El presidente López Obrador nos confirma que lo que él no quiere para México es el progreso económico.

Banca pide ayuda a AMLO para crear condiciones de confianza y certidumbre

“Trabajemos juntos en fortalecer las instituciones..."

La inflación no es un vampiro, no hay una bala de plata que acabe con ella

México es un país donde muchos mercados no funcionan

Putin promete aliviar crisis de alimentos… pero si EU y aliados levantan sanciones

El mandatario ruso se dijo dispuesto a facilitar las exportaciones de granos y fertilizantes.