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Más allá del campo de batalla la guerra Rusia – Ucrania

Economistas, analistas, organizaciones de ayuda humanitaria y autoridades gubernamentales están advirtiendo sobre las repercusiones de la guerra Rusia-Ucrania: más hambre en el mundo con la preocupación sobre el futuro del suministro de materias primas en medio del mayor éxodo de personas después de la Segunda Guerra Mundial, una inflación global que no se había visto en décadas y las consecuencias de estos factores en todos los rincones del planeta.
El aumento en los precios de las materias primas y el hambre están aportando una nueva dimensión a la visión que tenemos de la guerra. Después de haberse mantenido estable en gran medida durante cinco años, el hambre aumentó 18% desde que apareció el Covid-19 y se declaró la pandemia: ahora entre 720 millones y 811 millones de personas la padecen. A principios de marzo, la ONU declaró que tan solo en el mercado alimentario mundial el impacto de la guerra podría provocar que pasen hambre entre 7.6 millones y 13.1 millones de personas más.

El conflicto llegó en un momento de necesidades humanitarias sin precedentes en todo el mundo: con 44 millones de personas en 38 países al borde de la hambruna, por lo que la guerra representa un desafío para la seguridad alimentaria de muchos países. Según un informe del Programa Mundial de Alimentos es probable que la guerra eleve aún más los precios de los alimentos y del combustible, amenazando sobre todo a los países vulnerables y a las propias operaciones humanitarias del organismo. Por ejemplo, datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indican que los cereales se incrementaron 47.7% y los aceites 136.1% entre marzo de 2020 y febrero de 2022.

Los incrementos han provocado un gran nerviosismo el cual, a más de un mes de haber iniciado la guerra, se ha exacerbado debido a la importancia de Rusia y Ucrania en el mercado internacional de materias primas; los dos países representan casi un tercio de las exportaciones mundiales de trigo y 19% de las de maíz —según el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el trigo es el alimento de 2 mil 500 millones de personas en 89 países y el maíz de 900 millones de consumidores de escasos recursos—. Además, Ucrania es el mayor productor mundial de aceite de girasol y Rusia ocupa el segundo lugar, según S&P Global Platts, entre ambos representan el 60% de la producción mundial.

La importancia de Rusia radica también en que es uno de los principales productores de fertilizantes, representa el 15% del comercio mundial de fertilizantes nitrogenados y 17% de las exportaciones mundiales de fertilizantes potásicos cuya producción requiere de gas natural, hidrocarburo del que es el segundo productor a nivel mundial.

Las sanciones impuestas a Rusia por la invasión a Ucrania y el conflicto, en general, crean preocupación sobre el futuro del suministro de estos granos, por lo que se ha desatado una serie de alzas en las materias primas no vistas en años. La FAO estima que el precio de referencia mundial de los fertilizantes aumente un 13% para 2023, lo que supondría más costos de producción, así como reducción del rendimiento y la producción para las temporadas de cultivo 2022-2023.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU calcula que el costo de evitar la hambruna en el mundo asciende ahora a 7,000 millones de dólares, frente a los 6, 600 millones estimados a principios de 2021, pero ¿qué pasará si no hay la producción suficiente de alimentos?

Desde granos hasta energéticos, Rusia y Ucrania juegan un papel clave en el mercado de materias primas a nivel mundial y el conflicto entre ambas naciones pone en jaque su suministro. La FAO estimaba en un informe de principios de marzo que hasta un 30% de los cultivos de Ucrania no podrían labrarse por el impacto de la guerra, mientras las autoridades comerciales de Ucrania tratan de convencer a la gente de que vuelva al trabajo en el sector agrícola en medio de un conflicto que, de acuerdo con el presidente Volodímir Zelenski, se prevé largo.
SIN ALIMENTO Y SIN CASA

La agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) estima que 2.5 millones de ucranianos han huido a los países vecinos, al menos hay dos millones de desplazados internos y 12.6 millones de personas directamente afectadas por el conflicto desde el 24 de febrero.

Polonia, es el país que más refugiados recibió en marzo, casi 2.5 millones. Rumania contabiliza 600 mil, Moldavia, Hungría y Eslovaquia en conjunto más de 300 mil. La ACNUR estima en 15 mil las personas que han cruzado la frontera de Ucrania hacia Bielorrusia y en 350 mil hacia Rusia aunque, según varias fuentes, las autoridades rusas aseguran que la cifra alcanza los 600 mil refugiados.

A Polonia, un país más acostumbrado a ser un exportador de personas que un refugio para los que llegan (datos de la ONU indican que en 2019 registraba 4 millones 446 mil 985 emigrantes, el 11.72% de la población), le está costando caro el aumento de refugiados y, aunque está ganando reconocimiento internacional por su respuesta al impacto humanitario, ya comienza a plantearse qué sucederá política y económicamente en su territorio. El gobierno estima que el costo de ayudar a los refugiados, excluyendo la educación y la atención médica, ascenderá a 2 mil 400 millones de dólares solo este año y pide a la Unión Europea que proporcione más dinero.

Hasta ahora, Polonia ha reservado alrededor de mil 700 millones de dólares para ayudar a los refugiados a encontrar trabajo, acceder a escuelas y atención médica, así como para pagar a quienes los acogen en sus hogares, pero eso no es suficiente para cubrir los costos, según los polacos que han abierto las puertas de sus casas a los refugiados.

Desde marzo, las personas que huyen de Ucrania pueden beneficiarse de una protección temporal que otorga la Unión Europea y que puede llegar hasta los tres años: les permite acceso a la vivienda, el mercado de trabajo, el sistema escolar, así como al sistema social y de salud, en virtud de una directiva europea de 2001 utilizada por primera vez en este conflicto. De acuerdo con estadísticas europeas, unas 800 mil personas solicitaron esta protección, con una gran mayoría que prefiere quedarse en la cercanía que ofrece Polonia pese a disponer de los mismos derechos en todos los países del bloque. Sin embargo, quieren alentar a los refugiados a que dejen Polonia e intenten ir también a otros países miembros, de lo contrario la situación podría ser inmanejable.

Fuera del bloque, hacia finales de marzo, el Reino Unido había concedido 2 mil 700 visados para que ciudadanos británicos acojan en sus hogares a refugiados ucranianos, tras haber recibido 28 mil 300 peticiones desde el 18 de marzo, según las cifras ofrecidas por el Ministerio de Interior. En un programa paralelo de reagrupación familiar, se han concedido 22 mil 800 permisos para que ucranianos con parientes directos en el Reino Unido puedan entrar en territorio británico tras el estallido de la guerra en su país. La ONU ha considerado este éxodo como el más rápido registrado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

APRENDER DEL PASADO

Hoy, los factores de riesgo se han diversificado y pueden provocar que los problemas se alarguen en el tiempo. La crisis de refugiados ucranianos supera la ocasionada por las guerras en la antigua Yugoslavia durante la década de los 90 del siglo pasado, cuando emigraron más de 2.5 millones de personas de los cuales unos 620 mil refugiados y desplazados internos aún esperan regresar a sus casas tres décadas después.

La situación actual de los alimentos recuerda la de 2008 cuando el mundo experimentó alzas abruptas en los principales precios de los alimentos. El índice respectivo del Banco Mundial aumentó en 60% en unos pocos meses. El valor internacional del maíz, el arroz y el trigo subió 70%, 180% y 120%, respectivamente, en comparación con mediados de 2007. La situación desatada por la guerra entre Rusia y Ucrania presenta un panorama retador en lo político, económico y humano, siendo este último el que pone en alerta a los dos primeros por las consecuencias que implica de las cuales se presentó un esbozo en este artículo.

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